México y EU definirán en diciembre nuevas obras contra las aguas negras de Tijuana

Los dos países prevén iniciar la construcción de las plantas de bombeo Matadero y Laureles II, mientras avanzan en la reparación de tuberías y la ampliación de una planta de tratamiento

México y Estados Unidos definirán en diciembre qué obras incluirá su plan para mejorar el drenaje de Tijuana y prevén comenzar la construcción de dos plantas de bombeo para evitar que las aguas negras lleguen al otro lado de la frontera.
Mediante un comunicado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) informaron que los trabajos forman parte de las acciones conjuntas para atender la contaminación del río Tijuana, que arrastra aguas residuales hasta el océano Pacífico.
El Plan Maestro de Infraestructura Hídrica de Tijuana, busca ampliar y mejorar la infraestructura de drenaje para responder al crecimiento de la población, por lo que en diciembre se establecerá qué trabajos abarcará.
Las primeras obras previstas son las plantas de bombeo Matadero y Laureles II, ubicadas en cañones de la zona fronteriza. México ya tiene comprometidos los recursos para construirlas y se prevé que los trabajos comiencen en diciembre. El objetivo es conducir las aguas residuales hacia la planta de tratamiento de San Antonio de los Buenos, en Tijuana, y evitar que crucen hacia Estados Unidos.
El año pasado, El Sol de México informó que congresistas de California buscaban presentar una queja formal contra México en el Capitolio por la contaminación procedente de Tijuana.
De acuerdo con el documento legislativo, desde 2018 las aguas residuales que llegan al río Tijuana han afectado la calidad del agua en la costa del Pacífico, por ello, en el condado de San Diego, las autoridades han emitido alertas sanitarias por los riesgos de entrar al mar en playas como las de Coronado.
Entre las obras en marcha está la reparación del Interceptor Oriente, una tubería que presenta deterioro y que podría romperse y derramar aguas negras al río. Hasta el reporte de octubre se habían rehabilitado 778 de sus mil 553 metros. También se prevé terminar en noviembre de 2027 la reparación del colector Insurgentes, que lleva 870 de sus cinco mil 431 metros rehabilitados.
En septiembre concluyeron los trabajos en el Interceptor Poniente y el colector Carranza. Además, ya comenzaron las reparaciones urgentes del antiguo emisor a presión, una tubería que transporta aguas residuales. Su reemplazo completo, de poco más de 4.2 kilómetros, está previsto para 2027 y busca reducir el riesgo de que aguas sin tratar lleguen a los cañones de la frontera.
La Planta de Bombeo 1, cuyas obras comenzaron en abril, también está en proceso de rehabilitación y se prevé que quede lista en diciembre de 2027. Con ella se busca evitar descargas de aguas residuales cuando el sistema no tenga capacidad suficiente para bombearlas.
Para mantener la operación de esta planta cuando haya cortes de electricidad, también se prepara un sistema de energía de respaldo. Su certificación está prevista para diciembre de 2026, aunque las obras se pospusieron para dar prioridad a las reparaciones del antiguo emisor.
Del lado estadounidense, la planta internacional de tratamiento de South Bay aumentó su capacidad en agosto de 2025, hasta procesar alrededor de mil 533 litros de aguas residuales por segundo. Ahora se prepara una nueva ampliación para llegar a dos mil 190 litros por segundo.
La primera etapa de los trabajos, que contempla mejorar el tratamiento inicial de las aguas residuales, se adjudicó en septiembre. El diseño de la ampliación está por concluir y se prevé aprobarlo en octubre. Mientras tanto, continúan las labores de mantenimiento y rehabilitación de las instalaciones.
En México también se trabaja para reducir la cantidad de agua que llega al cauce del río Tijuana. Un proyecto en sus compuertas permitirá disminuir en unos 210 litros por segundo el volumen de agua que entra al río. La primera etapa, financiada por México, tiene ocho de sus 11 tramos terminados. La segunda comenzó en septiembre con recursos del programa de infraestructura fronteriza de la EPA y se prevé concluir a principios de 2027.
Otra obra busca aprovechar agua tratada que actualmente se descarga en el río. El proyecto conducirá unos 438 litros por segundo procedentes de las plantas La Morita y Arturo Herrera hacia la presa Abelardo L. Rodríguez. Estos trabajos comenzaron en febrero y se prevé que terminen en diciembre de 2027.
Preparan medidas ante lluvias intensas
El comunicado detalló que además de las obras, México y Estados Unidos revisarán cómo mantener en funcionamiento la infraestructura que ya construyeron. En diciembre, un grupo de trabajo binacional entregará recomendaciones a los responsables de ambas secciones de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo encargado de atender asuntos fronterizos relacionados con el agua.
Destacó que México también contratará un estudio para calcular cuánta agua residual circula por el sistema de Tijuana. El contrato se firmará a finales de 2026 y los resultados se esperan para finales de 2027.
Ante el riesgo de lluvias intensas durante el invierno, subrayó que la CILA organizará un taller con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y otras dependencias de ambos países para preparar una respuesta ante un posible episodio fuerte del fenómeno de El Niño, que podría aumentar el riesgo de inundaciones.
En cuanto a la limpieza del río, explicó que el Gobierno de Baja California retiró en agosto lodo y sedimentos acumulados en 3.7 kilómetros del cauce cercanos a la frontera. En total, sacó 15 mil 778 metros cúbicos de material. En Estados Unidos, la CILA había dado mantenimiento a unos cinco kilómetros de ambas orillas hasta finales de septiembre, con trabajos para retirar vegetación, reparar zonas erosionadas y reforzar los bordos.
Informó que en julio, México también organizó un taller con representantes de Imperial Beach, California, y de la Junta Regional de Control de la Calidad del Agua de San Diego para compartir prácticas sobre el manejo del agua de lluvia y los escurrimientos de las obras. Las autoridades mexicanas analizaron posibles cambios a las reglas locales para aplicar esas medidas.
.jpg)





Comentarios